La Agenda 2030 y los ODS ganan relevancia como hoja de ruta de las políticas de sostenibilidad en las empresas

Share on linkedin
Share on twitter
Share on facebook
Share on whatsapp

El cuarto Informe del Observatorio de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), titulado ‘La relevancia de la Agenda 2030 en el escenario post-COVID’, destaca la importancia de los ODS como elemento cohesionador de las políticas globales de sostenibilidad social y compromiso medioambiental.

 

Si desde su formulación en el año 2015 los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) han sido una guía efectiva para orientar las políticas de sostenibilidad de empresas, instituciones y naciones. La pandemia ha agudizado esta influencia. Esta es, al menos,  una de las principales conclusiones del cuarto Informe del Observatorio de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS),  titulado ‘La relevancia de la Agenda 2030 en el escenario post-COVID’, un trabajo de la Cátedra LiderazgoS de Esade con la colaboración de la Fundación La Caixa.

 

Según se extrae de esta investigación, la Agenda 2030 gana peso en el escenario post pandemia como elemento cohesionador de las polítcas globales de sostenibilidad social y medioambiental en el mundo. La COVID no solo ha reforado la importancia de los ODS como hoja de ruta global para mejorar la sostenibilidad empresarial, sino que ha revalorizado el papel de los actores públicos, privados y de la sociedad civil como motores de cambio.

 

Empresas cotizadas y ODS

El Informe del Observatorio de los ODS evalúa la contribución de las empresas cotizadas españolas a la Agenda 2030. Uno de los indicadores en los que se fija es en la incorporación de los requisitos de la Ley 11/2018 de información no financiera y diversidad. Estas memorias no financieras mantienen la tendencia ya detectadas en los años anteriores: mayor atención a los ODS y crecimiento considerable del número de empresas que reportan políticas de protección de los derechos humanos.

 

En concreto, en 2020, 106 de las 134 compañías cotizadas con sede en España presentaron información no financiera relativa al ejercicio de 2019, lo que supone un  79% del total, 9 puntos por encima del año anterior. Por lo que se refiere a los ODS, el 73% de las empresas mencionan los ODS en sus reportes no financieros (+7%), si bien muy pocas de estas menciones van acompañadas de planes detallados de contribuciones a la Agenda 2030.

 

El informe ha analizado las memorias de las empresas cotizadas españolas distinguiendo cuatro dimensiones de la sostenibilidad: gobernanza, prosperidad, personas y planeta. También recoge un quinto aspecto, al que ha llamado “materialidad”, entendida como el proceso de análisis que permite a la empresa reorientar su estrategia hacia la sostenibilidad.

 

Economía circular y gestión de residuos

El trabajo analiza la presencia corporativa de medidas de economía circular. Estas están principalmente centradas en cuestiones ligadas al reciclaje y a la reutilización. En términos porcentules, el 85% de las compañías aplica la economía circular en alguna medida, lo que supone un  crecimiento de cinco puntos respecto al año anterior. También llega a un 89% (+5%) el porcentaje de empresas que comunican la adopción de medidas para gestionar los residuos que generan. Además, un 52% de las compañías dan cuenta de las medidas para el tratamiento de residuos peligrosos en sus memorias.

 

Si bien el nivel de reporte sobre la gestión de residuos generados es elevado y ha crecido progresivamente en los últimos años, la cantidad de información sobre gestión de residuos peligrosos ha retrocedido desde la primera edición del informe. Además, en ambos casos, las empresas siguen informando de manera superficial tanto del procedimiento aplicado como de sus resultados. En ese sentido, el trabajo reclama una estandarización de los reportes empresariales de gestión de residuos en línea con la información requerida por las autoridades competentes.

 

Otros datos relevantes en este apartado es que aumenta en un 10% la proporción de empresas que informan sobre políticas medioambientales relacionadas con la cadena de suministro (del 55% en 2018 al 65% en 2019) o en relación al reporte de la huella de carbono (del 60% al 79%).

 

En el apartado social, aumenta el número de empresas (89%) que comunica haber desarrollado políticas de igualdad de género. Las políticas de contratación y de equidad salarial son, con un 52% y el 55%, respectivamente, las más extendidas entre las empresas.

 

Por sectores, energía y tecnología están a la cabeza a la hora de construir un discurso y plan de acción apoyado en los ODS, seguidos de industria, construcción, servicios financieros y bienes de consumo. En el extremo opuesto, los servicios inmobiliarios siguen mostrando cierto retraso a la hora de incorporar parámetros sostenibles a sus reportes no financieros.

 

El informe también entra a analizar cuáles de los 17 Objetivos de desarrollo sostenible son los más asiduamente mencionados por las compañías en sus memorias no financieras. En 2019, y por tercer año consecutivo, ese ranking estuvo encabezado por los objetivos números 8 (Trabajo decente y crecimiento económico), 13 (Acción por el clima) y 9 (Industria, innovación e infraestructura). Juntos acumulan el 45% de las menciones.

 

Por su parte, muestran una clara progresión los ODS 4 (Educación de calidad), 10 (Reducción de las desigualdades) y 17 (Alianzas para lograr los objetivos). En la cola de ese listado figuran los ODS 1 (Erradicación  de la pobreza),  2 (Hambre cero) y 14 (Vida submarina).

 

La función de las Pymes en la Agenda 2030

Otro de los apartados de la investigación destaca las oportunidades que se abren a corto y medio plazo para avanzar en la sostenibilidad de las pymes en campos como la salud, la digitalización, el teletrabajo o la conciliación. Aunque para ello, recuerda, es clave que los recursos del Plan de Recuperación lleguen a este colectivo.

 

Las pymes han evidenciando progresos más que notables en materia de sostenibilidad. El 78% de las consultadas manifiesta conocer el mensaje de los ODS, frente al 97% de la gran empresa. Sobre los factores que más pueden favorecer su adopción, estos son la necesidad de convicción de los CEOs, el desarrollo de normativas alineadas con la sostenibilidad, el efecto tractor de las grandes empresas o la adopción de pautas de consumo más sostenible por parte de los consumidores.

 

La investigación se fija especialmente en el potencial de las pymes para hacer frente a problemas como la transición ecológica, la transformación digital y la cohesión social. En opinión de los investigadores, los gobiernos tienen la responsabilidad de  crear el marco adecuado para lograr que pequeñas y medianas empresas contribuyan a la creación de riqueza y asuman su papel en la transición hacia un modelo económico sostenible.

 

Fuente: diarioresponsable.com

Otras noticias que pueden interesarte